Por fin tenemos puente
Si buscamos la palabra “puente” en el diccionario de la R.A.E, su significado queda resumido a esto:
Construcción de piedra, ladrillo, madera, hierro, hormigón, etc., que se construye y forma sobre los ríos, fosos y otros sitios, para poder pasarlos.
Y eso exactamente es lo que han vuelto a poner, hace dos meses, entre el edificio de la Biblioteca Central del Campus y la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación. Pero para todos los que, desde hace año y medio veníamos sufriendo las consecuencias de las obras universitarias, este puente significa otra cosa;
“Pasarela caída del cielo para no tener que dar la vuelta al mundo si quieres sacar unas fotocopias“.
En enero, el paisaje en la universidad era desolador; la UPV parecía la universidad fantasma, ¡había sitio libre en las cafeterías!. A partir de la apertura de este puente voy al gimnasio con más frecuencia ( las continuas subidas y bajadas de escaleras las tenía que recuperar de alguna manera). La plataforma que había antes de las obras tenía techo, pero a estas alturas, y tras haber pasado lo que hemos pasado, me doy con un canto en los dientes con la nueva.
El día que volvieron a abrir la pasarela casi lloro de la emoción. Una Supermodelo en Cibeles no hubiera disfrutado tanto como cuando pisé la primera de las baldosas, jajajaja.
Hablando de puentes, esta semana tenemos uno de cuatro días, muy jugoso. ¡Esperemos que el tiempo acompañe!
